Claves para una instalación eléctrica

Instalación eléctrica segura: claves básicas para un hogar protegido

La instalación eléctrica de una vivienda es como su sistema circulatorio: no se ve, pero lo sostiene todo. Y, como pasa con las tuberías o la estructura, cuando está mal diseñada o envejecida, no solo da problemas… también puede ser peligrosa.

Así que en este artículo de hoy vamos a ver, de forma clara y práctica, las claves básicas para tener una instalación eléctrica segura en casa, qué señales de alarma deberías vigilar y qué buenas prácticas puedes aplicar en tu día a día para vivir con tranquilidad.

Aviso rápido: nada de lo que leas aquí sustituye el trabajo de un electricista autorizado. Piensa en este artículo como una guía para entender qué pedir y qué revisar, ¡pero el trabajo lo deberá hacer él!

Claves para una instalación eléctrica

Y si además de lo que leas hoy quieres sentirte más tranquilo, ten en cuenta que el seguro del hogar cubre varias averías eléctricas, así que si te ocurre alguna, llámales primero antes de intentar averiguar qué pasa por tu cuenta.

1. ¿Por qué es tan importante una instalación eléctrica segura?

Una instalación en mal estado o mal dimensionada puede provocar:

  • Riesgo de incendio por recalentamiento de cables o sobrecarga de enchufes
  • Riesgo de electrocución si hay partes metálicas en tensión (electrodomésticos, carcasas, etc.)
  • Averías constantes (saltan los magnetotérmicos, se queman aparatos, parpadean luces)
  • Pérdida de confort: no puedes usar varios equipos a la vez, te quedas sin luz constantemente, etc.

En viviendas antiguas es muy habitual que la instalación no esté preparada para el uso actual (aire acondicionado, hornos potentes, cargadores, domótica…) o que haya cables viejos, secciones insuficientes y protecciones obsoletas.

Además, si tu casa tiene más de 20–25 años y nunca se ha renovado la instalación, es muy recomendable hacer una revisión completa y valorar una actualización.

Claves para una instalación eléctrica

2. Cuadro eléctrico: el “cerebro” de la instalación

Todo empieza (y se protege) en el cuadro eléctrico. Es esa “cajita” con interruptores que suele estar en la entrada.

Claves para una instalación eléctrica

Entender mínimamente qué hay ahí dentro te ayuda a saber si tu hogar está razonablemente protegido, así que vamos allá.

En un cuadro moderno deberías encontrar, como mínimo:

Interruptor general automático (IGA)

Es el interruptor que protege a la instalación frente a sobrecorrientes (cuando se supera la potencia máxima contratada o la que soportan los cables).

Su función es cortar antes de que la instalación se caliente en exceso y pueda provocar daños.

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Interruptor diferencial (ID)

Es el gran aliado para evitar descargas eléctricas.

El diferencial compara la corriente que entra con la que sale. Si detecta una fuga (por ejemplo, porque alguien toca una parte en tensión y la corriente “se va” a tierra a través de su cuerpo), corta el suministro en milésimas de segundo.

En viviendas es habitual encontrar diferenciales de 30 mA, que son muy sensibles y están pensados para proteger a las personas.

Claves para una instalación eléctrica

Si tu cuadro no tiene diferencial identificable, o solo ves “plomos” antiguos o un único interruptor general, es una señal clara de que la instalación está desactualizada y conviene llamar a un profesional para renovarla.

Pequeños interruptores automáticos (PIAs o magnetotérmicos)

Son los “mini interruptores” que protegen cada circuito (iluminación, enchufes, cocina, lavadora, etc.).

  • Protegen frente a sobrecargas (por usar demasiado ese circuito)
  • y cortocircuitos (por contacto directo entre conductores, que puede generar chispas y calor).

Lo ideal es que tu vivienda tenga varios circuitos separados, para que un problema en uno no deje la casa completa sin luz y para que cada línea esté bien dimensionada.

De hecho, cuando te hacen una reforma suelen identificar estos mini-interruptores con la zona que recogen para poder cortar sólo una zona o saber qué ha saltado en un determinado caso.

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3. Circuitos separados: no todo puede ir “al mismo enchufe”

Una instalación segura (y cómoda) no se hace tirando cables al azar: está organizada en circuitos independientes, cada uno con su protección.

En una vivienda estándar se suelen separar, como mínimo:

  • Iluminación (circuitos para luces)
  • Enchufes generales (dormitorios, salón, pasillos)
  • Cocina y horno
  • Lavadora / lavavajillas
  • Baños y zona húmeda
  • Aire acondicionado / climatización, si lo hay

¿En qué te afecta esto como usuario?

  • Puedes encender varios equipos sin que “se corte la luz” a la mínima.
  • Si hay un problema en el horno, no te quedas sin electricidad en el resto de la casa.
  • Los cables se dimensionan para lo que van a soportar, reduciendo riesgos de calor y fallos.

En casas muy antiguas, a menudo todo va al mismo circuito de enchufes, y eso significa:

  • más riesgo de sobrecarga
  • más disparos del magnetotérmico
  • y más probabilidad de que un fallo afecte a toda la vivienda
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Por eso, cuando quieres aumentar la potencia en este tipo de viviendas las eléctricas te suelen pedir “un nuevo boletín”, lo que implica renovar la instalación y poner un nuevo cuadro acorde con la normativa.

4. Toma de tierra y enchufes: detalles que salvan

La toma de tierra es un elemento fundamental de seguridad que a veces se pasa por alto.

Esa “patita” metálica o pieza lateral de los enchufes no está ahí por capricho: deriva a tierra corrientes de fuga que podrían ser peligrosas.

Claves para una instalación eléctrica
Claves para una instalación eléctrica

Comprueba si tu casa tiene toma de tierra

Señales de que puede faltar o estar mal ejecutada:

  • Electrodomésticos que dan “pequeños calambres” al tocarlos descalzo
  • Instalación muy vieja, sin reforma conocida
  • Enchufes antiguos sin clavija de tierra (los de solo dos agujeros, sin patilla)
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Si tienes dudas, un electricista puede medir la resistencia de la toma de tierra y comprobar si está dentro de valores seguros.

Enchufes: dónde importan más

Hay zonas especialmente críticas:

1. Cocina: combinación de agua, aparatos potentes y enchufes. Es vital que la instalación esté bien dimensionada y con toma de tierra.

Aunque lo habitual es que vayan en el frente sobre la encimera, hoy en día existen muchas opciones que permiten colocarlos en el frente de cajones, ocultos bajo la encimera o sobre la encimera.

Claves para una instalación eléctrica segura
Claves para una instalación eléctrica

Eso sí, en este último caso deben estar protegidos con alguna tapa corredera o batiente o similar para evitar que se acumule polvo, le caigan líquidos, etc.

Instalación eléctrica segura

2. Baños: humedad + electricidad. Aquí hay zonas de seguridad donde no se deben poner enchufes ni aparatos (especialmente cerca de la ducha/bañera).

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Y en lavabos, lo ideal es que los enchufes estén como mínimo a 30cm de éstos, y en general, cuanto más lejos, mejor.

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3. Terrazas o exteriores: en este caso los enchufes deben ser específicos para exterior (los denominados “enchufes estancos”, que llevan una tapa, con grado de protección IP adecuado).

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Y para terminar, un consejo general: si estás reformando, pide enchufes suficientes y bien colocados.

Los ladrones triples y alargadores por toda la casa no solo son feos… ¡también aumentan el riesgo de sobrecarga y tropiezos!

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5. Señales de que tu instalación puede ser peligrosa

No hace falta ser técnico para detectar ciertos síntomas de alarma. Si te suena alguna de estas cosas, conviene revisar la instalación:

  • Saltan los magnetotérmicos con frecuencia sin una causa clara
  • Olor a quemado o calor excesivo en enchufes o el propio cuadro eléctrico
  • Enchufes que hacen chispas al conectar o desconectar algo
  • Luces que parpadean mucho o bajan de intensidad al encender un motor potente (lavadora, microondas…)
  • Cables a la vista, empalmes cutres, cintas aislantes improvisadas
  • Enchufes derretidos o con coloración marrón alrededor

Ante cualquiera de estos signos, la mejor medida de seguridad es no improvisar y llamar a un profesional.

¡No te la juegues!

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